Mi pueblo ( ya sí después de 18 años) vive, palpita, siente y se agita para desprenderse de la pátina de tarquín que ha dejado la riada de esta maldita crisis. No hay una familia que no se haya visto afectada con uno, o varios o todos sus miembros.
San Juan. Fiesta pagana aunque se cierre con una procesión. La noche más larga. La antesala de la maduración de las mieses. Fiesta en Alquerías.
Gente camina con los brazos caídos. Demasiados padres jóvenes acompañan por la fuerza del tedio a sus hijos al colegio. San Juan. Fiesta. ¿Alegría? Sí, Sí, Sí ¡¡¡¡¡síiiiiiiii!!!!!.
Las fiestas han salido bien. Muy bien.
Primero porque ha habido fiestas. Los tiempos no están para alegrías. Pero es en estos tiempos donde hay que intentar ser feliz y hacer feliz. Ver sonreír, reír o soltar carcajadas a unos metros de tí.
Alquerías ha tenido fiestas porque varios grupos de personas se ocupan de organizar con su esfuerzo, con su dinero o con donaciones festejos según sus gustos. Así ha habido una carrera pedestre con el aliño de la ambientación de la meta por Jaime el Gerente del gimnasio Wellfitnes, organizada por primera vez por el club de atletismo y senderismo Puente Viejo al que pertenezco. Muchas personas hemos trabajado, bien coordinadas por mi amigo y presi El Saro. El plato fuerte es el desfile de la bruja, donde los duendes, indiscutibles pioneros de la fiesta pasean un ninot en su trayecto hacia el fuego. Le siguen las comparsas, la más numerosa, Ritmo Cardiaco, con cuatro grupos que desfilan 120 personas todas con coreografías orginales que llevan muchas horas de esfuerzo global. Los fifty siempre presentes animadores de la fiesta con música, colorido y alegría, Los recien incorporados pócima verde, alguna comparsa foránea la recien incorporada pócima verde y por último mi comparsa Mago Morgano, nuestra naturaleza es el humo, el fuego, los petardos usados de forma juiciosa. Hace unos años incorporamos la novedad de la olla de los deseos, donde cada cual escribe su deseo para el año siguiente, la olla se quema con la bruja y los deseos de papel forman un remolino que asciende en ascuas hasta la luna llena ¿Quien entiende una San Juan sin el fuego?. Os invito a verla no os vais a arrepentir y podréis tomar un aperitivo o cenar en alguno de los bares del pueblo con mucha calidad y a precios más que interesantes.
Tambien ha habido encierro, y ciclismo, y carreras de citas o la cucaña. Y todo a muy bajo precio con muy poca inversión para las arcas municipales a las que contribuimos como cualquier ciudadano de la capital.
Arrimar el hombro, Colaborar, trabajar, esforzarse con las personas de tu comunidad. Aparacar la soberbia y la suspicacia¿Será esto la vía para sacudirse de la crisis? Yo creo que sí.
Gracias a todos, comisión, comparsas, organizadores, vecinos y visitantes.
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